Psicología Clínica y Psiquiatría infantil
y de Adolescentes en Albacete
¿Cómo puedo ayudaros con vuestros hijos?
Os puedo ayudar con hiperactividad.... déficit de atención... depresión infantil... autismo... ansiedad... problemas de aprendizaje... obsesiones... crisis de adolescencia... apoyo a padres...

Hola, soy Carmen Abellán
Psicóloga especialista en Psicología Clínica.
Os ayudo, padres y niños, a comprender mejor vuestras necesidades en este momento de vuestra vida.
Mejoraréis vuestra relación y disminuirá vuestro sufrimiento.
Cada niño, como cada persona, es único y especial
Mis pacientes
Me gusta mucho la forma de trabajar de esta gran profesional.Nos está ayudando muchísimo. Ojalá que todas las personas cuando necesiten ayuda de este tipo,sean conscientes de ello, y acudan a su consulta para comprobar cómo puede cambiar su relación familiar y su vida en general Siempre agradecidos.
Sonia Pérez
Es una excelente profesional ,estamos empezando a solucionar el problema que nos ha llevado a buscarla ,es un largo camino pero con su ayuda y cooperación lo conseguiremos
Ascension Gomez Garcia
Carmen es una estupenda profesional. Sabe conectar enseguida con los niños y adolescentes y eso es gracias a su dulzura y a la tranquilidad que transmite. Cuando la gente siente vocación por lo que hace y pone todo su corazón en ello, se refleja en su trabajo. Estamos encantados con ella y muy agradecidos.
María Pilar Iniesta Segovia
Muy contenta. Una gran profesional. Con esa personalidad dulce que tiene, hace que las personas se abran, tanto sus pacientes, como en mi caso, los padres de los mismos. Está sirviendo de gran ayuda a mi hija. Gracias a ella, está recuperando su esencia. Nada que ver a cómo estaba cuando fuimos la primera vez a ahora. La recomiendo al 100%.
Pilar Parra
Muy buena atención, muy profesional.
Notamos mucha mejoría después de mucho tiempo sin comprender qué le pasaba a mi hijo
Mi hijo se sintió muy cómodo.
Encantadora
Se nota la experiencia.
Totalmente recomendable.
Juan Miguel Abellán
Carmen es una persona encantadora. Atenta, y amable, se nota que tiene experiencia con niños. Sabe acoger y empatizar con facilidad, lo cuál hace la terapia muy llevadera. Es una suerte poder contar con su ayuda.
- Paciente Anónimo
Estupenda atención, cordialidad y puntualidad. Excelente tratamiento con el niño y trato con los padres.
La recomendaría y sin dudar.
- Paciente Anónimo
Carmen es un ángel caído del cielo, nunca podré agradecer toda su ayuda… Toda una profesional, implicada, agradable… un sin fin de adjetivos. Muchas gracias
- Paciente Anónimo
Tu profesionalidad es impecable. Hablo tanto por L. como por mi, nos hemos sentido muy bien acogidos y muy favorablemente en la mejoría de sus problemas. Muchas gracias
- Paciente Anónimo
Ha sido una experiencia agradable en todos los sentidos. Estaba preocupadísima por mi hijo y sus comportamientos y Carmen consiguió calmar todos mis miedos y resolver mis dudas. Sinceramente me supo a poco el tiempo el que estuvimos en la consulta, pero salimos muy contentos. Muchas gracias.
- Paciente Anónimo Preguntas frecuentes
¿Cuándo ir al psicólogo?
En el caso de los niños y adolescentes se da la particularidad de que no suelen ser ellos mismos quienes piden ayuda, sino otras personas (padres, profesores, el pediatra…). No es infrecuente en ocasiones encontrarse con “varios” motivos de consulta, ya que cada persona de la familia, incluidos los niños, podéis tener un sentido u opinión acerca del mismo.
De manera general, se recomienda pedir ayuda si observáis cambios (en su ánimo, actividad, comportamiento, rendimiento, actitud…) que perduran en el tiempo y que le ocasionen dificultades en su vida. Por ejemplo, un niño que siempre ha sido alegre y ha disfrutado de las relaciones con sus amigos, ahora prefiera estar solo desde un tiempo a esta parte, y se le observa además triste y poco comunicativo.
¿Qué diferencia hay entre un Psicólogo General Sanitario y un psicólogo Clínico?
Son los dos tipos de figuras del Psicologo que existen en la actualidad.
La diferencia principal es que siguen itinerarios formativos y de experiencia diferentes: en el caso de Psicologo Sanitario, el Grado en Psicología y un Master General Sanitario que suele durar dos años, con un número determinado de horas de prácticas en centros privados o públicos y un trabajo de final de máster que les evaluará.
La ley les capacita así para trabajar en centros únicamente privados, como consultas.
El Psicólogo Clínico, además del Grado o Licenciatura en Paicología, ha hecho un examen conocido como PIR (el equivalente al MIR en Medicina) muy duro por la escasez de plazas que hay para esta especialidad, para acceder a una plaza en de Formación Especializada en un Hospital acreditado del territorio español. Si consigue aprobar, durante 4 años trabajará en un hospital, haciendo prácticas con pacientes reales, realizando formaciones y cursos, investigaciones, ponencias, Congresos, etc. de manera supervisada y cada vez más autónomamente. Al terminar este período de 4 años obtiene en titulo de Facultativo Especialista en Psicología Clínica, equivalente al de cualquier otra especialidad médica (Pediatría, Psiquiatría, Ginecología…).
La ley les capacita para trabajar en hospitales públicos y centros privados.
¿Cuánto tiempo dura una terapia?
Depende de muchos factores y no existe una respuesta universal: el tipo de problema, lo que lleve manteniéndose, la implicación y colaboración de paciente y familia, la técnica usada. En múltiples investigaciones se ha demostrado que también buena parte del resultado de una terapia queda explicado por la relación terapéutica.
Lo que sí recomendamos encarecidamente es ser constantes en nuestro tratamiento, como en cualquier otro (si vas al fisio, mejorarás antes si asistes a su consulta y realizas los ejercicios que te prescriben a diario, a si acudes una vez al mes).
¿Cómo participamos los padres en la terapia de nuestro hijo?
A los padres os tenemos siempre muy en cuenta. La edad de vuestro hijo es importante aquí:
Si vuestro hijo es muy pequeño (menos de 7-8 años), cobraréis mucho más protagonismo en las sesiones y la terapia, mientras que si son adolescentes, será menor.
Los psicólogos somo como amigos.
No. Es cierto que el ambiente que se crea en consulta es muy distendido y agradable. Podemos hablar de cualquier tema, no hay mesas como si fuera un hospital, hasta a veces podemos poner algo de música que nos guste y podemos sentirnos como en casa y llegar a sentir auténtico afecto mutuamente, porque también nosotros somos personas, y de hecho, es habitual que así suceda.
Pero nosotros no somos amigos.
Somos adultos que os escuchamos, y que vamos a tratar de ayudaros a entender lo que sucede a vosotros y en vuestra familia, de manera profesional, con técnicas, orientaciones, prescripciones eficaces, pero con ciertos limites con respecto a los amigos.
No quedamos fuera de la consulta por ejemplo, ni nos telefoneamos. Firmamos un contrato terapéutico al empezar a trabajar donde se os pide además un compromiso.
¿Podéis contar lo que hablamos en sesión, a mis padres por ejemplo?
No. Solo hay una excepción y si llega ese momento, tú lo sabrás, y es si tu vida corriera peligro, o pudieras hacer daño a los demás, consciente o inconscientemente.
Ahí sí pediríamos hablar con tus padres porque como comprenderá, tu vida es lo más importante, pero siempre será contando contigo.
¿Es cara una consulta de psicólogo clínico?
No. Como Psicólogos clínicos nos sentimos satisfechos con nuestro trabajo y tratamos de hacerlo desde la excelencia.
Para eso, como contamos ahí arriba, hemos invertido muchísimos años de experiencia y formación constante (¡en nuestro caso, más de 20! Y seguimos haciéndolo… ), y viendo cientos de casos como el tuyo.
Esa experiencia vale mucho. Que nadie nace sabiendo, eso está claro.
Porque no sólo pagamos por el tiempo de la sesión, sino por el tratamiento experimentado que recibimos en esa sesión.
¿Alguna vez te has planteado dejar de ir a un Especialista (Ginecólogo, Dermatólogo, Rehabilitador…) si cobraran el precio de nuestras sesiones?
Seguramente no. Nosotros también somos Facultativos Especialistas, como cualquier otra especialidad, y ponemos en valor nuestro trabajo y experiencia.
¿Cuándo acudir al Psiquiatra Infanto-Juvenil?
Con los años hemos ido aprendiendo que no hace
falta convencer a nadie de que un Psiquiatra Infanto-Juvenil puede ayudar, y mucho, cuando el malestar traspasa el límite de lo llevadero.
La gente se da cuenta por sí misma cuando se atreve a llamar y ve cómo pudieron haber paliado el malestar si lo hubieran hecho antes. La ansiedad, la tristeza, el insomnio, las dificultades para mantener la atención y la concentración en los estudios, los pensamientos de querer apearse de la
vida, la impulsividad, las ganas de llorar sin saber bien por qué y un largo etcétera de sensaciones que de forma cotidiana
podemos experimentar, son algunos de los síntomas que se pueden abordar
acompañados por un Psiquiatra y muchas veces, complementado por una terapia Psicológica.
Sin duda, el mejor regalo del día sucede cuando un niño o adolescente, que se negaba a venir a esa primera consulta, nos dice al terminar: “pues no ha estado tan mal como imaginaba”.